Una nueva etapa

Fin de mis cuatro años como Psicólogo Interno Residente en #SaludMental de #Castellón! Gracias por esta gran experiencia!! Quiero compartir un poema que ya recité en mi sesión clínica, ya que explica muy bien como me siento en esta nueva etapa de mi vida que esta a punto de comenzar

LAS HOJAS NO SE CAEN, SE SUELTAN


Las hojas no caen, se desprenden en un gesto supremo de generosidad y profunda sabiduría.

La hoja que no se aferra a la rama y se lanza al vacío del aire
sabe del latido profundo de una vida que está siempre en movimiento y en actitud de renovación.

La hoja que se suelta comprende y acepta que el espacio vacío dejado por ella es la matriz generosa que albergará el brote de una nueva hoja.

(…) Cada hoja al aire me está susurrando al oído del alma ¡suéltate!, ¡entrégate!, ¡abandónate! y ¡confía!.

(…) Reconozco y confieso públicamente, ante este público de hojas moviéndose al compás del aire de la mañana, que soy un árbol al que le cuesta soltar muchas de sus hojas. Tengo miedo ante la incertidumbre del nuevo brote.

Me siento tan cómodo y seguro con estas hojas predecibles, con estos hábitos perennes, con estas conductas fijadas, con estos pensamientos arraigados, con este entorno ya conocido…

Quiero, en este tiempo, sumarme a esa sabiduría, generosidad y belleza de las hojas que “se dejan caer”.

Quiero lanzarme a este abismo otoñal que me sumerge en un auténtico espacio de fe, confianza, esplendidez y donación.

Sé que cuando soy yo quien se suelta, desde su propia consciencia y libertad, el desprenderse de la rama es mucho menos doloroso y más hermoso.

Texto de José María Toro, extraído del libro «La Sabiduría de Vivir»